DOÑA AZALEA AGUILERA, BENEFICIARIA DE VIDA MEJOR EN SPS: “PRONTO TENDRÉ MI CASITA, ESTE TECHO YA ME CAÍA ENCIMA”

San Pedro Sula, 15 de febrero.“Pronto tendré mi casita, porque este techo ya me caía encima”, dijo con lágrimas en los ojos doña Azalea Aguilera, quien tiene 29 años de vivir en la colonia Nueva Pradera de San Pedro Sula y que hoy fue beneficiada en el programa Vida Mejor que impulsa el presidente Juan Orlando Hernández.

Doña Azalea se limpia con un trapito rosado sus lágrimas de felicidad; hoy es un día diferente ya que fue beneficiada con un ecofogón y piso saludable.

Pero eso no es todo. En representación del presidente Hernández, el ministro de Desarrollo e Inclusión Social, Reinaldo Sánchez le aseguró a doña Azalea que de inmediato se iniciará la construcción de una vivienda digna.

“Ahora dejaré de vivir en casa con plásticos, porque tendré una casa digna”, comentó con alegría Doña Azalea, quien vive con su hija y sus dos nietos.

“Me siento feliz, contenta porque me van ayudar con mi casita. Yo no me esperaba esta noticia y me siento sorprendida”, agregó al tiempo que recordó que la época más difícil es el invierno “porque nos mojábamos y tenemos que mover nuestras cositas para que no se arruinen”.

“Durante este tiempo que tengo de vivir aquí nunca he recibido una ayuda de un Gobierno”, recordó, mientras mira de reojo su antiguo fogón, que era de ladrillo.

“Ahora ya no voy a tragar humo”, dijo, recuperando la sonrisa.

Otro rayo de esperanza

Don Isidoro Medina, otro beneficiario de la entrega hecha hoy por Vida Mejor, es diabético y por mucho tiempo se ha dedicado al negocio de la carpintería; hoy recibió un ecofogón y piso saludable.

“Estoy alegre por este beneficio de piso solidario y con el ecofogón, ya que ahora mi esposa podrá cocinar nuestros sagrados alimentos sin ese humo que tanto nos perjudica en nuestras vías respiratorias”, indicó Medina.

Aseguró que “mi deseo es poder crecer con mi negocio y la gente de Banca Solidaria me facilitará en un préstamo para que pueda comprar mis propias herramientas, porque estas que tengo son prestadas”.

De su parte, doña Rosario López, también beneficiaria, dijo “ahora tengo un piso digno para que pueda trabajar en el negocio de la costura”.
Afirmó que el programa Vida Mejor es real y que ella constata que “esta es una ayuda para nosotros que somos pobres”.